Renovando un taburete con chalk paint


Un diyer con unos botes de chalk paint tiene más peligro que una piraña en un bidé.

En cuanto yo tuve unos en mis manos empecé a mirar como un loco a mi alrededor, había tantas cosas que merecían un lavado de cara!!!
Al final encontré la pieza adecuada en mi dormitorio. 
Un taburete que me regaló un contenedor en plena calle, y que desde que llegó a mi casa sirvió de peana para una orquídea junto la ventana de mi dormitorio.

 

Tenía un color oscuro que encajaba bastante con el resto de piezas del dormitorio, pero no hacía más que dar vueltas de un sitio a otro. En mi casa cuando un mueble no encuentra el lugar idóneo acaba tuneado!
Se me ocurrió que sería útil para el apartamento, y que incluso tendría cabida en el baño, como mueble auxiliar.
Total, una vez escogida la pieza y la posible ubicacion… AL ATAQUEEEEEEERRRR
Primero de todo las presentaciones.
Taburete-tú.
Tú-Taburete.
(disculpad la mala calidad de esta imagen, he hecho un cutre apaño con Photoshop y la foto no daba más de sí)
Ahora que ya os conocéis veréis que es de madera maciza, sin rastro de carcoma, en muuuuy buen estado y que no tiene barniz, si no una especie de tinte oscuro.
Tras su correspondiente limpieza con detergente y su sesión de solarium para secarse era momento de escoger colores.
Recordad que la idea inicial es para el baño del #apartamentitoyonolotiraria, así que escogí blanco y gris como las baldosas y accesorios.
Acostumbro escoger la marca La Pajarita, ya no solo por su precio si no también por su calidad y colores. Recordáis mi panera tuneada?
Si conocéis el chalk paint sabréis que es una pintura “Mágica” que no requiere imprimación previa, lo cual la hace apta para todo tipo de supeficies (tela, madera, cristal, metal…)
Además tiene una cobertura fantástica, con un pequeño bote puedes pintar una gran superficie.
Pero volvamos al tema colores, mirad que nombres tan originales les han puesto!
Escogí un Blanco nube para el “cuerpo” del taburete y un Sal de Ibiza para la parte superior.
Como no huele y se retira con agua facilmente no hay problema de pintar en interior, como yo hice.
Su secado? rapidísimo!!!
Una vez pintado me parecía un pelín soso, así que le di un toque (rozando el acabado infantil) pintándole una estrella.
Cómo lo hice?
FÁCIL
Empecé imprimiendo una estrella y recortándola con cútter.
Después le apliqué a la plantilla un adhesivo en spray. Poca cantidad y solo en el papel, así se produce el efecto “removible”.
 
Lo situé en la parte superior del taburete y presioné para que se adhiriera.
 
Una vez la plantilla lista era momento de pintar, siguiendo la veta de la madera.
 
 Y finalmente retirar la plantilla.
Ya tenemos nuestra estrella pintada!
 
Si os fijáis veréis que la estrella queda con relieve, pero eso no supone ningún problema, ya que el mueble aún tiene que sufrir un ataque de lija, para darle ese acabado que tanto me gusta.
Ya casi lo tenemos!
Hemos pintado el taburete.
Luego la estrella.
Desgasatamos con lija…
Solo queda un último detalle, que nos dará a nuestro mueble un acabado profesional, delicado y fisno fisno: la cera!
Para aplicarla lo hago con una brocha seca y siguiendo la veta de la madera (que es la misma dirección que los brochazos de pintura).
Espero un rato prudencial hasta que está seca al tacto.
Entonces se coge un paño de algodón (utilizo un trozo de camiseta vieja) y nos entretenemos un rato a pulir como locos, pero tranquilos, merece la pena!
Y aquí tenéis mi nuevo taburete
 

Reconozco que tal cual llegó a casa no me disgustaba, pero también admito que ahora me gusta muuuuuuucho más!!!
Me ha encantado la combinación de colores, tanto que ya estoy pensando en hacerle un amigo al taburete… y es que esto del chalk paint engancha!!!!
Un abrazo mis querid@s DIYERS!
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