Mi nuevo taburete aprovechando un tronco.

Siempre os hablo de mi despensa de muebles, en la que puedes encontrar prácticamente de todo. Vendría a ser la cara oculta del blog, ya que es un lugar sucio, desordenado y caótico.

El otro día Josep y servidor plantamos cara al desorden en el sótano y decidimos deshacernos de algunas piezas en muy mal estado, salvando exclusivamente aquello que realmente vaya a tunear, como fue el caso de la mesita que os enseñé hace unos días .
Casi mezclado con muebles teníamos la leña con la que nos calentamos en la casa. No eran más de 12 o 14 troncos que sobraron del año pasado, y mientras los apilaba para tenerlos listos en caso de “emergencia friolera” hubo uno que me guiñó un ojo.
En ese momento no le presté más importancia, pero mientras seguía ordenando aparecieron unas patas metálicas que rescaté de un mueble que se rompió.
Así que por un lado tenía un tronco.
Por otro las patas.
Silencio en el sótano.
AL ATAQUEEEEEEEEEEEER!!!!
No fue un tuneo premeditado, si no un impulso. No nació de una necesidad ni de una búsqueda de inspiración por la red, simplemente surgió.
Al ser un tuneo taaaaaaaan sencillo en menos de un minuto ya tenía todo preparado:
-El tronco.
-Las patas.
-Tornillos.
-Lijadora.
-El nuevo taladro-atornillador Autosense de Black+Decker.
Empecé lijando un poco el tronco. La misma lijadora iba haciendo saltar las cortezas. Insistí bastante con la máquina para que quedara una madera lo más lisa posible. Como decía la otra ocasión que trabajé con la nueva Mouse es una maravilla su depósito, ya que puedes lijar en una habitación cerrada levantando la mínima cantidad de polvo.
 
Después situé las patas en su posición, y con un rotulador las marqué. 
Y aquí es donde entra en acción el Autosense.
Flipé con él:
-Sirve para taladrar y atornillar. Basta con pulsar un botón para cambiar la función.
-Se autorregula solo, no hay que preocuparse de nada.
-Lo que más me gusta es que cuando trabajas con él en funcion destornillador su sistema autosense evita pasar de rosca los tornillos, ajustándose de manera automática y reduciendo su velocidad y fuerza.
-Es pequeño, ligero y no pesa. Si a eso le sumas que es inalámbrico tienes la herramienta perfecta. No sé cómo he podido vivir sin él. Pensad que en un periquete puse todos los cuadros que faltaban en casa, una lámpara y desmonté la campana de la cocina para limpiarla a fondo. Un plis para algo que tanta pereza me daba! 
-La batería dura, y dura y dura…
-Se puede encontrar en la tienda Leroy más cercana o comprar en la web.
-……
Volviendo a nuestro taburete. Con el Autosense en función destornillador ya podemos empezar.
Escogí unos tornillos suficientemente largos para fijar las patas con seguridad y finos para que no costara atornillarlos, aunque de nuevo la máquina me sorprendió por su fuerza e ímpetu.
 Seguí hasta poner 4 tornillos en cada pata.
Una vez acabado me encantó. Por ser un tuneo “imprevisto” y no haber tardado más de 15 minutos en hacerlo estoy encantado con él.
No me he molestado ni en pintarlo, a la casa le viene genial el toque rústico, así que lo he puesto en un rincón de mi “laboratorio de creaciones” junto a una ventana con una planta. Es tan versátil que también sirve como taburete en caso de emergencia o para que nati se rasque las uñas (argh).

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