Mi nuevo sofá es de segundamano

Es casi misión imposible avanzar en el apartamento ahora en verano.

Josep va a tope, y yo necesito de alguien que me ayude ha hacer gran parte de las tareas, como desmontar algún mueble o bajar algún trasto a la calle. Por lo tanto seguiremos avanzando poco a poco.
Os comenté al principio de nuestro reto con el apartamento que se hilaría fino con el ahorro, no está la cosa para echar cohetes y menos para gastar en decoración. Si habéis ido viendo los avances en la casa del pueblo y ahora, en esta nueva etapa en el apartamento  sabréis que además de tacañones perseguimos compulsivamente el ahorro, la ganga y la reutilización de objetos/muebles.
Una de las cosas más básicas en toda casa es el sofá. El del apartamento no era para nada cómodo y estaba bastante viejo. Además estaba cubierto con una funda (odio las fundas!!!!).
Aquí tenéis un avance de cómo es el comedor del apartamento (o mejor dicho, era) y se puede ver el sofá.
Lo peor de él era algo básico para nosotros: no podíamos estirarnos!!!
Así que optamos por hacer una pequeña inversión y buscar un sofá en condiciones. Enseguida rechacé la idea de tunear uno viejo o encontrado, ya que los que aparecían por contenedores tenían aspecto poco higiénico y eran bastante anticuados. Echando cuentas si «adoptábamos» uno de la calle habríamos de invertir unos 150€ solo en  cambiar las espumas y retapizarlo.
Así que opté por la opción B: buscar la ganga.
Me empapé de catálogos, busqué por internet e incluso me acerqué a Ikea. Todo lo que encontraba se iba del presupuesto, ya que buscaba algo muy concreto: un sofá  como el que tengo en la casa pero que además tuviera un chaise longue (o como quiera Dios que se escriba el reposa pies de toda la vida).
Así pues las condiciones que debía reunir el nuevo sofá eran:
1. Material: de piel (bueno, se acepta polipiel como animal de compañía)
2. Color: Marrón.
3. El chaiselongue.
El porqué de esa manía es que en la casa pusimos uno de Ikea, de ese material y es perfecto para los que tenemos animales, ya que los pelos no se enganchan en él y se limpia con bayeta, nada de retirar fundas para lavar. El tema del color es una opción personal que me gusta, sin más.
Como no encontraba ninguno nuevo que se amoldara me dio por mirar en el portal web de Segundamano.es y gracias a los filtros enseguida dí con varias opciones. De hecho me planté ante más de 200 resultados. Sofás de todos los tamaños, precios y colores que te puedas imaginar!!! 
Salté como un loco al ver este:

Lo tenía todo:
-Era justo el modelo que buscaba. Quizás me hubiera gustado uno con asientos extraibles, pero su precio era tan ajustado que no se podía pedir más de él.
-Estaba a unos pocos minutos de mi casa.
Además el vendedor tiene Whatsapp, lo cual es una ventaja, ya que es mucho más rápido que el mail y cómodo que las llamadas (que a veces nos cuesta llamar a desconocidos).
Le escribí preguntando por el sofá y al momento me contestó. Lo acababa de publicar y no se esperaba la rapidez del contacto. Quedamos para verlo esa misma noche y por si las moscas le dije a Josep que cogiera la Jamoneta*.
*Entiéndase por Jamoneta como el vehículo frigorífico de Josep para ir a por carne.
Y sí, ese mismo día volvimos a casa con el sofá, que debo decir que estaba más que impecable y el vendedor se lo saca de encima ya que se muda a un piso donde ya hay uno más grande.
El trato con él fue fantástico, un chico de lo más agradable (y limpio, lo cual se agradece cuando uno va a comprar una pertenencia de otra persona).
Lo pusimos en el comedor nada más llegar y orgullosos de la compra nos estiramos. Al fín podíamos tumbarnos!!! Para celebrarlo abrimos unas cervezas y vimos la peli de turno. Felices con nuestro nuevo sofá.
Y Kiko también está feliz, tanto que aprovechó esa misma noche, mientras ya estábamos en la cama para subirse a probarlo.
Lo siento por él, pero deberá conformarse con tumbarse en el suelo.

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10 Comments

  1. Veva Piñeiro

    Claro que si, para que vas a gastar en algo nuevo si puedes comprarlo de segunda mano,de echo yo tengo varios muebles y estoy encantada! El sofá lo tuve que comprar por que no encontré nada de 2º mano que me convenciese, pero llego yo a encontrar ese sofá y me estaría pegando contigo! jejeje
    Un besiño

  2. Mariu

    Es muy chulo. Yo también me estoy planteando que el próximo sofá será de piel (o casi piel.. ejem… tampoco vamos a ponernos exquisitos… ja, ja) porque las mascotas condicionan mucho. Sobre todo, si, como es mi caso tu actual sofá es beige clarito y tu mascota una persa de pelo negro… Imagínate!

    1. Javi yonolotiraria

      bufff!!! que si nos condicionan!!! nati (la gata) también es de pelo largo, aunque por suerte no suelta apenas, me fastidia más los del perro que al ser cortos cuesta la vida misma retirarlos. Al menos con este sofá si se sube en algún momento se quitan rápido cno el aspirador de mano o la bayeta. Viva la polipiel!

  3. Cristina

    Hola Javi! Sigo desde hace tiempo tu blog pero nunca te había comentado. Siempre hay una primera vez, jeje. Quería decirte que me gusta muchísimo lo que haces, considero que tienes mucha creatividad e ingenio para conseguir rincones bonitos y prácticos sin arruinarse. A raíz de la búsqueda de tu sofá, me viene a la mente una página web que no sé si conocerás. Se trata de pikeando.com, es un portal de compra-venta de cosas de Ikea de segunda mano, hay muebles, textiles, decoración… de todo. Seguro que te sirve. Un abrazo 😉

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