El cerdo-pizarra-hucha (o cerdo pizarrucha)

 Quién no ha tenido una hucha cerdo? Pese a que son típicas muchas veces las debemos tener escondidas por “cantar” demasiado en nuestra decoración.
Así pues  yo tenía este cochino por casa y he decidido tunearlo y de paso convertirlo en una superficie para escribir en él su fin económico (sí, me toca visita al dentista dentro de poco y haciendo estas chorradas alargo un poco la espera).
Total, partimos de esto:

 Bonito eh?, con sus flores y todo!

 Le damos 2 capitas de imprimación (bendito “Todoterreno” sirve para todo!) para que agarre la pintura de pizarra, no sin antes lijar un poco con lija al agua.

Aquí no fui demasiado cuidadoso con la pintura de pizarra, es demasiado espesa y quedó algún que otro chorretón, lo cual me recordó a las bastas pizarras del cole de monjas al que fui y me sacó una sonrisa. Antes de la segunda capa de pintura lijé un poco para arreglar el desastre.


Aquí tenéis el cochino ya terminado. He aprovechado la misma caja en la que lo tenía guardado y le he dado la vuelta (despegando las esquinas, muy fácil) Finalmente con una plantilla de letras la he decorado.

Qué os parece mi nuevo cerdo ahorrador????
Inspiración aquí.

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