Decorar con retales del mercadillo. Es posible!

 El invierno pasado aprovechamos nuestros Domingos libres (pocos) para ir al mercadillo de Bonavista, en Tarragona. Es un mercadillo inmenso básicamente de ropa, fruta, verdura y paradas de esas que venden de todo, desde fundas de móviles a juguetes.

Dentro del mismo mercadillo siempre me habían llamado la atención las paradas de ropa, con sus grandes manteles de dudoso gusto colgados, rollos con metros y metros de tela y una sábana estirada en el suelo con retales sueltos de ropa.
Un día fue esa ropa apilada en el suelo la que me llamó la atención, y poco después de pasar por delante me tuve que dar la vuelta y preguntarle a la señora por un retal en concreto.
-20 “leuros” me dijo.
No me lo pensé nada, y la señora alabó mi compra diciendo que ella tenía su colcha con la misma tela.
En llegar a casa extendí la tela que era inmensa, haría unos dos metros y además era de doble ancho (2,40 metros). Sus colores iban perfectos a mi habitación recién pintada de color lila (o púrpura terciopelo como ponía en el bote).

Necesitaba unos cojines cómodos para ver la tele o leer en la cama así que hice unos cojines sin cremallera, internet está lleno de tutoriales de cómo hacerlos.

Tenía un marco que desentonaba bastante, en color negro, así que de manera un poco chapucera, pero resultona lo forré con la misma tela y grapadora de tapizar.

Del sobrante de los cojines me había quedado una pieza larga y estrecha y sentí lástima de ella por su desgraciada forma, así que hice un improvisado camino de mesa para la cajonera que tengo junto la cama. No está bien hecho, de hecho no es ni rectangular, pero como te tienes que fijar ahí está puesto!.

Y una vez más, por esas casualidades de yonolotiraria aparecieron 2 banquetas, no es que las necesitara, pero sí iba detrás de algo así para dejar la ropa por la noche o ponerte los zapatos. No eran las más bonitas del mundo, pero me gustaron por su sencillez. Perdón por la calidad de la fotografía, pero aquí están tal cual llegaron a casa:

Ya en el taller las subí a la mesa de trabajo y empecé por quitar el viejo tapizado azul. (Dios, cuantas tachuelas!!!)

Debajo del tapizado azul había una fina espuma que finalmente también quité.

Aunque no tengo demasiadas fotos del proceso lijé la banqueta, enmasillé un poco desperfectos, imprimé y pinté de nuevo de blanco. Para que no quedara demasiado “nueva” la desgasté en cantos.
Quedó casi igual que como la encontré, vaya chasco pensé, pero bueno, me consolé a mi mismo diciéndome que se veía más blanca.

Con mi súper tela del mercadillo y la grapadora me puse manos a la obra y la tapicé de nuevo, para rematar la faena puse alguna tachuela (ya sabéis, no tiro nada, así que las reutilicé).

Y así es como ahora lucen las banquetas en mi habitación, a juego con el resto de la decoración.

18 Comments

  1. TOÑO

    Hola , muy buenos , bonitos y prácticos trabajos , solo hacerte un comentario sobre las tachuelas por si lo desconoces , veo en la foto que las tienes sueltas y supongo las clavaras una a una guardando distancias etc.. los tapiceros utilizan las que están unidas tipo cadena y se compran por metros , mas fácil de colocar y sujetan mejor.
    Saludos desde BCN

    1. www.yonolotiraria.com

      La verdad es que no conocía esas tachuelas que dices, aunque sí conozco un tapicero (le preguntaré) pero añadir que con el espíritu de yonolotiraria decidí aprovechar las que ya tenía, además me sobraron un montón que guardo para algún futuro proyecto.
      Gracias por la info y sigue con las botellas, que me me ha dejado alucinado!

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